La World Series of Poker (WSOP) 2025, que culminó el 16 de julio, dejó una de las historias más controvertidas de su historia con el jugador británico William Kassouf. Conocido por su provocador estilo de «speech play», Kassouf fue expulsado y vetado del resto de la serie tras una eliminación tumultuosa en el Día 7 del Main Event. Este episodio, marcado por múltiples penalizaciones por abuso verbal y comportamiento disruptivo, cerró un capítulo polémico que dividió a la comunidad del póker.
Un Recorrido Turbulento en el Main Event
Kassouf, de 43 años, irrumpió en la escena del póker en la WSOP 2016 con su charla constante, y en 2025 regresó con la misma intensidad. Logró avanzar hasta el Día 7 del Main Event, asegurando un premio de $300,000 al finalizar en el puesto 33 entre 9,735 participantes. Sin embargo, su recorrido estuvo plagado de conflictos desde el Día 6, cuando sus oponentes, frustrados por su lentitud y charlas incesantes, comenzaron a llamar al reloj repetidamente. Esto llevó a los oficiales a imponerle un reloj de 10 segundos por acción, una medida que Kassouf calificó como «una desgracia» y atribuyó a un sesgo contra su estilo, culpando particularmente a los jugadores estadounidenses.
El Día 7 marcó el punto de quiebre. Desde la primera mano, se llamó al reloj nuevamente, desencadenando una discusión acalorada. Kassouf recibió una penalización de una ronda por abuso verbal hacia un oponente y otra más tarde por continuar discutiendo con el vicepresidente senior de operaciones de póker, Jack Effel, tras la pausa para la cena. A pesar de dos duplicaciones de fichas que lo mantuvieron en juego, su eliminación llegó contra el líder en fichas, Kenny Hallaert. Kassouf fue all-in con un par de sietes (7♠ 7♦), pero Hallaert llamó con rey-cinco (K♥ 5♥) y conectó un rey en el turn, acabando con la carrera del británico. «¡Es asqueroso! ¡Llamó con rey-cinco!», exclamó Kassouf al ver la mano de su rival.
El Estallido Post-Eliminación y el Veto
Tras su eliminación, Kassouf no se retiró en silencio. En la mesa, lanzó insultos a sus oponentes, diciendo: «Son todos patéticos. Los veré el próximo año. Recordaré sus caras. Voy a acabar con todos ustedes». El público respondió con abucheos, cánticos de «sha-la-la, hey hey, goodbye» y una interpretación irónica de «Na Na Hey Hey Kiss Him Goodbye» de Steam mientras era escoltado por seguridad hacia el área de pagos.
En el área de pagos, el director del torneo del Circuito WSOP de EE.UU., Dennis Jones, informó a Kassouf que estaba vetado del resto de la WSOP 2025, que finalizó el 16 de julio. Kassouf exigió hablar con Jack Effel, aunque no se confirmó si la conversación ocurrió. Fue escoltado fuera del Horseshoe & Paris Las Vegas por seguridad y dos oficiales de la Policía Metropolitana de Las Vegas, seguido por curiosos y medios. En una entrevista con PokerGO, defendió su enfoque: «Estoy aquí para jugar mi juego a mi manera», y se quejó de que sus oponentes lo presionaban con el reloj mientras él les daba «respeto» al no hacer lo mismo.
Los organizadores justificaron el veto por violaciones repetidas a las reglas de la WSOP, incluyendo abuso verbal, lentitud excesiva y disrupción general del juego. Kassouf acumuló más llamadas al reloj y penalizaciones que cualquier otro jugador en el evento, según reportes. No se aclaró si el veto se extenderá más allá de 2025, pero el incidente fue descrito en redes sociales como «el mayor colapso en la historia del Main Event«.
Reacciones Divididas y un Legado Controvertido
El caso desató un debate polarizado. En plataformas como Reddit y X, algunos consideraron que Kassouf «jugó con fuego y se quemó» (FAFO), argumentando que sus acciones cruzaron los límites de la etiqueta. Otros defendieron su estilo, afirmando que aporta entretenimiento a un juego a menudo monótono, y criticaron a la WSOP por un trato injusto. Videos del momento de su veto, compartidos en YouTube e Instagram, acumularon millones de vistas y comentarios divididos.
Kassouf insistió en culpar a los «estadounidenses» por no tolerar su «trash talk», una narrativa que repitió en entrevistas. Mientras el Main Event coronó a Michael Mizrachi como campeón en una mesa final que cerró el 16 de julio, el nombre de Kassouf quedó grabado no por un brazalete, sino por un veto que subraya las tensiones entre la libertad de expresión en el póker y la necesidad de un ambiente respetuoso.
La WSOP 2025, con un premio acumulado de $90,535,500 y un nuevo campeón, pasará a la historia no solo por sus momentos de gloria, sino por este capítulo turbulento. El caso de Kassouf plantea preguntas sobre los límites del «speech play» y cómo los organizadores equilibrarán entretenimiento y decoro en futuras ediciones.