Una investigación por presunto juego ilegal en el condado de Galveston terminó esta semana con un nombre político en el centro del caso: el alcalde de Hitchcock, Chris Armacost, fue arrestado tras una serie de operativos que incluyeron 21 órdenes de cateo y visitas a 20 ubicaciones señaladas por operar establecimientos con máquinas tipo tragamonedas.
Armacost enfrenta un cargo de “engaging in organized criminal activity” (participación en actividad criminal organizada). La ciudad, por su parte, aseguró que coopera con las autoridades y que mantendrá los servicios públicos sin interrupciones mientras avanza el proceso.
Operativo a gran escala y City Hall bajo revisión
El caso no se limitó a comercios privados. La oficina del sheriff informó que entre los objetivos del operativo estuvo también Hitchcock City Hall, debido a las responsabilidades municipales sobre permisos, inspecciones y registros relacionados con estos negocios, según reportó la prensa local.
El municipio contaba con un esquema de regulación y cobro anual para estas máquinas: los negocios con cinco o menos pagaban US$100 por dispositivo, mientras que los establecimientos catalogados como “game room” debían pagar US$1.000 anuales más US$100 por máquina.
La pieza clave
Según Houston Chronicle, parte del sustento del caso proviene de una operación encubierta: un agente habría cobrado premios en efectivo tras jugar en máquinas dentro de Comfort Zone Washateria, una lavandería vinculada al alcalde. El reporte señala que los pagos se habrían realizado desde una bolsa aparte y no desde la caja del negocio, algo que las autoridades consideran ilegal bajo la normativa de Texas.
El sheriff Jimmy Fullen afirmó que su oficina impulsó la investigación tras meses de quejas y luego de conversaciones previas con Armacost sobre la proliferación de “game rooms” en la zona, de acuerdo con el mismo medio.
Decenas de arrestos y decomisos
Los números divulgados por autoridades y citados por Houston Chronicle dimensionan el operativo: 33 arrestos, 749 máquinas incautadas, más de US$417.000 en efectivo y ocho armas de fuego decomisadas.
Además de su rol como alcalde, Armacost también figura como assistant superintendent del Hitchcock Independent School District; tras el arresto, el distrito escolar confirmó que estaba al tanto del caso y que revisaría la información disponible.
¿Qué es legal y qué no?
Un punto central del debate es el marco legal. Houston Chronicle explica que las máquinas conocidas como “eight-liners” no son necesariamente ilegales en Texas, pero sí lo son los premios en efectivo; la ley limita los premios a artículos no monetarios con un valor mayorista reducido.
Aun así, Card Player recuerda que Texas prohíbe el juego de casino y las tragamonedas, y que residentes citados por medios locales describían estos juegos como algo común en la ciudad.
La postura del alcalde: defensa “como ciudadano”
Según Houston Chronicle, Armacost emitió un mensaje a través de su abogado en el que dijo que planea pelear el caso en tribunales, y sostuvo que sus funciones como alcalde y como administrador escolar no están implicadas en los señalamientos.
Más allá del proceso penal, el caso deja una pregunta incómoda para varias ciudades pequeñas: ¿qué ocurre cuando una economía local convive con “game rooms” que generan ingresos por permisos, pero que a la vez quedan bajo el radar de investigaciones por pagos en efectivo? En Hitchcock, los registros y la normativa municipal sobre estas máquinas pasaron a ser parte del expediente, tras la búsqueda de documentos en City Hall.
Mientras avanza la investigación, el episodio vuelve a poner el foco sobre el crecimiento de este tipo de operaciones en Texas y la dificultad de separar el entretenimiento permitido del juego ilegal cuando el incentivo se convierte —otra vez— en cash.
