La escalada militar con Iran ya está golpeando más allá del frente diplomático: también amenaza con alterar la hoja de ruta de los megaproyectos turísticos que dos gigantes estadounidenses del entretenimiento desarrollan en los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Tras ataques que alcanzaron zonas de Dubái y Abu Dabi, las compañías activaron protocolos de seguridad y evalúan cómo el nuevo escenario puede afectar obras, personal y el apetito inversor por una plaza que sueña con convertirse en el próximo gran polo del juego regulado.
Ataques, advertencias y personal resguardado
De acuerdo con Card Player, los impactos en Dubái y Abu Dabi dejaron al menos tres fallecidos, mientras Washington elevó el tono al instar a ciudadanos estadounidenses a salir de la región.
En ese contexto, Brian Ahern, portavoz de MGM, dijo a The Nevada Independent que no hay estadounidenses trabajando en el sitio y que el personal se encontraba “a salvo y resguardado”, siguiendo la guía de las autoridades locales, con chequeos regulares desde la empresa.
Por su parte, representantes de Wynn señalaron que la compañía está monitoreando la situación y mantiene un protocolo para proteger a sus trabajadores, en un momento en el que la industria mira con lupa cualquier alteración de seguridad que afecte la llegada de turistas y el normal flujo de operaciones.
Dos apuestas multimillonarias en un mercado nuevo
El proyecto más avanzado es Wynn Al Marjan Island, un resort con casino valuado en USD 5.1 mil millones en Ras Al Khaimah, levantado sobre una isla artificial y a corta distancia por carretera de Dubái.
El desarrollo ya está provocando un “efecto derrame” en la zona y medios locales han reportado que la construcción se mantiene en calendario con obras interiores avanzando tras hitos estructurales recientes.
El segundo gran plan es el de MGM junto a Wasl Asset Management Group: un complejo de 25 acres en Jumeirah Beach (otra zona ganada al mar), descrito como non-gaming resort, pero con un componente clave: un espacio de 200,000 pies² que podría destinarse a casino o retail, dependiendo de definiciones regulatorias futuras. El proyecto contempla tres torres con marcas familiares para Las Vegas: Aria, MGM Grand y Bellagio.
El factor regulatorio: una puerta que apenas se abrió
Estas inversiones llegan justo cuando el país empezó a formalizar su marco para el juego: los EAU crearon en 2023 la General Commercial Gaming Regulatory Authority (GCGRA) y luego avanzaron con la legalización del sector; el ex CEO de MGM, Jim Murren, figura como chairman del regulador.
En ese tablero, Wynn ya recibió la primera licencia comercial para operar juego en el país, un paso histórico que apuntaló la narrativa de “nuevo destino” para el turismo premium en el Golfo.
¿Qué está realmente en juego?
Por ahora, no se reportan daños directos sobre los complejos en construcción, aunque misiles sí afectaron infraestructura como un hotel y un aeropuerto, según la misma cobertura.
El riesgo inmediato no es solo físico: un conflicto prolongado puede traducirse en interrupciones de vuelos, mayor cautela de viajeros, costos de seguros y ajustes operativos que impacten cronogramas y presupuestos. Y en un mercado donde el juego regulado aún está en fase de nacimiento, la estabilidad percibida es parte del “producto” que se vende al mundo.
