The Lodge Card Club, considerado el club de póker privado más grande del estado de Texas, ha despedido a la totalidad de su personal tras confirmarse que permanecerá cerrado de manera indefinida. La decisión llega como consecuencia directa de un allanamiento ejecutado el pasado 10 de marzo por la Texas Alcoholic Beverage Commission (TABC), que desencadenó una investigación por presuntos delitos de lavado de dinero y juego ilegal.
La noticia no llegó a través de un comunicado oficial del establecimiento, sino por medio de publicaciones en redes sociales de exempleados. Alisa Maria, exdealer del local ubicado en el área de Austin, divulgó el contenido de un anuncio interno que la dirección hizo a sus empleados.
Según el mensaje compartido por Maria, la oficina del fiscal del condado de Williamson comunicó a los abogados del club que el modelo de negocio actual de The Lodge no cumple con la legislación texana vigente. La dirección aclaró que hasta la fecha no se han presentado cargos formales y que el establecimiento siempre operó con integridad y dentro del marco legal. Sin embargo, reabrir mientras la investigación sigue su curso implicaría el riesgo de nuevas incautaciones de activos y posibles arrestos. Ante este escenario, la administración tomó la decisión de mantener el cierre por tiempo indefinido y prescindir de todos sus empleados.
La investigación y el alcance del operativo
El allanamiento del 10 de marzo no fue un operativo aislado. La TABC actuó en conjunto con el Servicio de Impuestos Internos (IRS) y otras agencias estatales de Texas, en el marco de una investigación encubierta que se habría extendido durante más de dos años. Las autoridades buscan determinar si en el establecimiento se llevaban a cabo actividades de juego ilegal y lavado de dinero.
Una de las claves legales del caso radica en la figura del «club privado», una figura jurídica que en Texas permite que el juego de póker sea legal bajo ciertas condiciones. Las órdenes de allanamiento revelaron que investigadores encubiertos accedieron al local de forma directa y sin las restricciones propias de una membresía privada, lo que podría contradecir precisamente ese estatus y exponer al club a cargos por juego público no regulado. Los activos y cuentas bancarias del establecimiento ya habían sido congelados con anterioridad, aunque sin que mediaran cargos formales.
La misma semana del allanamiento, un festival de la World Poker Tour (WPT) que estaba programado para celebrarse en el local debió ser cancelado sin previo aviso.
Reacción de los propietarios
Doug Polk, figura pública y uno de los principales socios del grupo propietario que también integran Andrew Neeme, Brad Owen y otros inversionistas, calificó desde el inicio la investigación como una «cacería de brujas» y prometió responder por los fondos de los jugadores afectados. Posteriormente emitió un comunicado formal en el que negó cualquier conocimiento sobre posibles actividades de lavado de dinero u otras irregularidades dentro del club.
Impacto laboral y perspectiva para el póker en Texas
El cierre de The Lodge golpea de manera directa a cientos de personas que dependían del establecimiento para su sustento. La sala era considerada un referente del crecimiento del póker en Texas en los últimos años, tanto por su infraestructura como por la relevancia de los torneos que albergaba.
El desenlace de la investigación judicial determinará si el negocio puede retomar operaciones y bajo qué condiciones. Por el momento, la incertidumbre legal que pesa sobre el club proyecta una sombra sobre toda la industria del póker en el estado, que había vivido un auge notable en los años recientes amparada en la figura del club privado.
