La 57.ª edición de las World Series of Poker entró en velocidad de crucero durante su primer fin de semana en el Horseshoe y el Paris Las Vegas, con tres nuevos campeones coronados entre el sábado y el domingo, un campo histórico en el torneo de apertura y, sobre todo, una creciente presencia hispana que ya dejó su primera gran huella en el desierto. El festival reparte 100 brazaletes y se disputa del 26 de mayo al 15 de julio.
Los campeones del fin de semana
El sábado dejó dos brazaletes. En el Evento #5: $5.000 Pot-Limit Omaha, el chino Yang Wang conquistó su primer brazalete y un premio de 595.388 dólares tras vencer en el mano a mano al doble campeón Jesse Lonis, en un campo de 716 entradas que generó una bolsa de 3.293.600 dólares. Pocas horas después, en el Evento #6: $1.500 Seven Card Stud, el debutante en estas lides James Cheung se llevó su primer brazalete y un récord personal de 103.185 dólares, derrotando al quíntuple campeón Brian Yoon en el duelo final de un torneo de 359 jugadores.
El domingo sumó un tercer título. El californiano Michael Casella ganó el Evento #8: $1.500 Badugi por 141.963 dólares, su primer brazalete, imponiéndose en un campo de 554 entradas. El camino al título tuvo nombres de peso: Casella eliminó en tercer lugar al Jugador del Año 2024 Scott Seiver y después superó en un mano a mano de más de tres horas al siete veces campeón y miembro del Salón de la Fama Nick Schulman. Excompetidor de ajedrez con apenas cuatro cobros previos en las WSOP, Casella atribuyó a esa disciplina la sangre fría que mostró en la maratón final.

La gran historia latina: Dorian Ríos roza el oro
El resultado hispano más destacado de estos primeros días llegó justo en la antesala del fin de semana y marcó el tono de la presencia latinoamericana. El venezolano Dorian Ríos alcanzó el mano a mano del Evento #4: $1.500 Omaha Hi-Lo 8 or Better y terminó subcampeón. Ríos cayó ante el tejano Jason Daly tras casi cuatro horas de duelo y se embolsó 127.528 dólares. Para el venezolano, tres veces anillo del Circuito WSOP, fue su segundo subcampeonato en unas Series tras el segundo puesto en el $1.500 Monster Stack de 2016. La derrota se decidió en una mano cruel: los jugadores metieron las fichas en un flop con rey, donde Ríos ligó doble pareja alta frente a la pareja baja de Daly, pero el turn emparejó la carta inferior de Daly y el river no trajo salvación. Pese a que el brazalete se le escapó, fue la primera actuación latina realmente significativa de la serie.
Hispanos en posición de pelea
El domingo, con tres nuevos torneos de brazalete en marcha, la armada hispana volvió a asomar entre los líderes. En el Evento #12: $1.500 NL 2-7 Lowball Draw, el español Jorge Ufano cerró el Día 1 tercero en fichas con 590.000. En el Evento #10: $600 Deepstack, el argentino Juan Roldan terminó séptimo de los 230 supervivientes con 1.560.000. Y en el estreno del Evento #11: 10.000 GGMillion NLH High Roller, el argentino Luciano Macchiarelli se ubicó octavo de su jornada con 376.000 fichas.
El contexto: una serie de récords
Más allá de las mesas finales, el arranque dejó cifras de vértigo. El Mini Mystery Millions entregó el premio del verano hasta ahora: el jugador recreativo Andrew Shelton extrajo la recompensa misteriosa máxima de 1.000.000 de dólares, después de haber sido eliminado del torneo en el puesto 102.º.
La carrera por el Jugador del Año ya tiene protagonistas. El lituano Marius Kudzmanas encabeza la clasificación por delante del defensor del título, el estadounidense Shaun Deeb. De fondo quedan los grandes referentes hispanos llamados a dar guerra durante el verano, encabezados por el español Adrián Mateos, máximo ganador de brazaletes de su país, y Leo Margets, última finalista del Main Event y campeona en 2021.
Lo que viene
El lunes promete hasta tres nuevos campeones. El $25.000 Heads-Up Championship juega su final a cuatro con Alex Foxen como gran favorito tras dejar en el camino a Michael Mizrachi y Daniel Negreanu, mientras el $10.000 Omaha Hi-Lo Championship resuelve su mesa final con Phil Hellmuth persiguiendo un histórico 18.º brazalete. Con siete semanas por delante y el Main Event todavía lejano (arranca el 2 de julio), la temporada apenas comienza a calentar motores, pero el póker hispanohablante ya avisó: viene dispuesto a pelear el oro
