Hace apenas unas semanas, Daniel Negreanu vivía en carne propia el lado más cruel de la varianza, con más de medio millón de dólares en números rojos a mitad de la WSOP 2026. Hoy, el canadiense cierra la serie con una sonrisa distinta: por primera vez en 15 años de historia, ganó el 25K Fantasy League, una competencia que él mismo dirige
Daniel Negreanu (Canadá) puede presumir muchas cosas en su carrera: siete brazaletes, un lugar en el Salón de la Fama del Póker y más de 58 millones de dólares en cobros de torneos. Pero hasta este verano le faltaba un título curioso y casi irónico: nunca había ganado su propio juego. Con Team DNegs, Negreanu se impuso en la 15ª edición del 25K Fantasy con 1,337 puntos, por encima del Team Banana de David Baker (1,069) y de un cerrado podio conformado por Team Spitework (1,066), Team Glue Factory (1,013) y Team Lang Gang (1,000).
¿Qué es el 25K Fantasy y por qué importa?
Para quien no esté familiarizado, el 25K Fantasy funciona como un draft de fantasía tradicional, pero aplicado al póker: un grupo de jugadores y personalidades arma su propio equipo «comprando» en subasta a otros profesionales que competirán durante la WSOP. Cada cobro, cada mesa final y, sobre todo, cada brazalete que consigan los jugadores drafteados suma puntos para el equipo que los eligió. Al final de la serie, quien acumule más puntos se lleva la mayor tajada de una bolsa que este año repartió 600 mil dólares entre los cinco primeros lugares. Es, en pocas palabras, una manera de convertir el rendimiento ajeno en premio propio, sin sentarse a jugar una sola mano.
El nombre no es casualidad: cada equipo paga 25 mil dólares para entrar a esta competencia, un juego cerrado que se disputa únicamente entre gente del propio ambiente del póker (jugadores profesionales, comentaristas y medios especializados), no una fantasía abierta al público general. La idea nació en 2010 en una reunión organizada por Howard Lederer y, desde 2011, Negreanu tomó las riendas y la convirtió en una tradición previa al arranque de cada WSOP.
La mecánica funciona como una subasta: cada equipo recibe un presupuesto de 200 dólares para «comprar» a ocho jugadores que competirán durante todo el verano en Las Vegas. Aquí está el detalle que le da sabor al juego: no todos los jugadores cuestan lo mismo. Los nombres más fuertes o con mejor racha reciente pueden irse por más de 100 dólares del presupuesto total, mientras que otros pueden conseguirse por apenas uno. Cada cobro, mesa final o brazalete que consigan esos ocho jugadores durante la serie suma puntos para el equipo, y al final de la WSOP, quien acumule más puntos se lleva la mayor tajada de una bolsa que este año repartió buenos 600 mil dólares entre los cinco primeros lugares.
De unos pronunciados números rojos a la cima en la recta final
Lo que hace especial esta victoria no es solo el trofeo, sino todo el contexto que hay por detrás. Apenas unas semanas atrás, Negreanu arrastraba un balance negativo superior a los 500 mil dólares en la serie, tras invertir más de un millón de dólares en buy-ins con resultados que no terminaban de cuajar del todo. Fue justo en ese tramo final donde el canadiense encontró revancha por partida doble: se colgó su octavo brazalete WSOP en el High Roller de Pot-Limit Omaha de US$100,000, y ahora suma este título de fantasía que, aunque no depende directamente de sus propias cartas, corona un cierre de serie completamente distinto al que parecía dibujarse a mitad de camino.
Su equipo tuvo en Josh Arieh a su gran motor, con 356 puntos que lo colocaron como el sexto mejor generador de puntos de todo el año. El propio Negreanu aportó 294 puntos, seguido por Nick Pupillo (210), Dong Chen (150), Bryn Kenney (103), Jason Koon (73) y Eli Elezra (61). El único lunar fue Ben Lamb, quien decidió saltarse la WSOP este año y cerró en ceros, un detalle que, lejos de opacar el triunfo, lo vuelve todavía más llamativo: DNegs ganó incluso cargando con un jugador que no sumó nada.
Otros grandes protagonistas de la temporada
El gran nombre de esta edición del Fantasy, sin embargo, no fue Negreanu: fue el japonés Naoya Kihara, de Team Banana, quien conquistó dos brazaletes y se convirtió en el primer jugador en la historia del juego en superar la barrera de los 500 puntos (terminó con 510). Lo más llamativo es que había sido drafteado por apenas un dólar por el equipo de David Baker, lo que lo convierte en la mejor selección de valor de toda esta temporada.

Una victoria que dejó un dulce sabor de boca al final de esta WSOP 2026
Del total de 100 brazaletes repartidos en la WSOP 2026, 33 terminaron en manos de jugadores drafteados dentro del propio Fantasy o como parte del programa ODB Bonus Player, una muestra de qué tan ligado está este juego paralelo al pulso real de la serie. Para Negreanu, sin embargo, el dato que más pesa es otro: después de ver cómo la varianza lo golpeaba sin piedad durante semanas, terminó la WSOP 2026 levantando no solo un brazalete más para su cuenta global, sino también el título de ganador en el juego que él mismo dirige desde hace ya 15 años.
No Golf, Full Push ❌⛳️
— PokerNews (@PokerNews) July 17, 2026
Team DNegs takes it all in the @25kFantasy this year 👏
A nice $250,000 score and even more in side bets according to @realkidpoker himself 👀 pic.twitter.com/7rMfZj7RqN
Fuente: Daniel Negreanu Wins 25K Fantasy League for First Time Ever. How Much Did He Win? Escrito para PokerNews
