El poker español volvió a demostrar su fortaleza en los torneos de altas apuestas. César García y Lautaro Guerra alcanzaron la mesa final del Super High Roller Bowl PLO 2026, disputado en Las Vegas, y sumaron importantes premios en uno de los campeonatos más exigentes de la modalidad. El estadounidense Sean Rafael terminó levantando el trofeo y conquistando un premio de US$1.150.000.
Las mesas del PokerGO Studio, en Las Vegas, fueron escenario de una nueva batalla entre algunos de los mejores especialistas del Pot-Limit Omaha. El Super High Roller Bowl PLO, con una entrada de US$100.000, reunió 32 inscripciones y distribuyó una bolsa de premios de US$3.200.000.
Entre los protagonistas estuvieron los españoles César García y Lautaro Guerra, quienes consiguieron abrirse paso hasta una mesa final de seis jugadores. Ambos terminaron entre los premiados, confirmando el gran momento que atraviesan en el circuito internacional de altas apuestas.
César García y Lautaro Guerra: una semana para recordar
Para César García, la actuación tuvo un significado especial. Apenas unos días antes había conquistado el evento US$26.000 PLO Championship de las PGT PLO Series, donde superó un field de 48 entradas y obtuvo US$420.000, además del primer título de su carrera en el PokerGO Tour.
Su participación en el Super High Roller Bowl volvió a ponerlo frente a una competencia de máximo nivel. Aunque comenzó la jornada definitiva con el stack más corto, García consiguió asegurar el sexto puesto y un premio de US$190.000.

Por su parte, Lautaro Guerra también llegó a la definición después de una destacada actuación en las PGT PLO Series, donde había finalizado cuarto en ese mismo campeonato por US$126.000.
En el Super High Roller Bowl, Guerra inició la mesa final con el tercer mayor stack, pero su recorrido terminó en la quinta posición, con un cobro de US$255.000.
En conjunto, los dos españoles acumularon US$445.000 en premios dentro del Super High Roller Bowl, una cifra que refleja el valor de sus actuaciones frente a una mesa repleta de especialistas.

Sean Rafael conquista el título y supera el millón de dólares
El estadounidense Sean Rafael fue el gran protagonista del campeonato. Su dominio comenzó antes de la mesa final y se mantuvo hasta el último enfrentamiento, donde superó al brasileño João Simão.
El brasileño intentó remontar una importante desventaja en fichas durante el heads-up, pero una última mano terminó inclinando la balanza hacia Rafael, quien completó un color en el river para asegurar la victoria.
Con este resultado, Rafael obtuvo US$1.150.000, el mayor premio de su carrera en torneos presenciales, además de su segundo título del PokerGO Tour y 400 puntos para la clasificación del circuito. João Simão, por su parte, terminó subcampeón y recibió US$775.000, completando una destacada actuación para Brasil.

Cobros de la mesa final – Super High Roller Bowl PLO 2026
| Pos. | Jugador | País | Premio |
|---|---|---|---|
| 1.º | Sean Rafael | 🇺🇸 Estados Unidos | US$1.150.000 |
| 2.º | João Simão | 🇧🇷 Brasil | US$775.000 |
| 3.º | Richard Gryko | 🇬🇧 Reino Unido | US$480.000 |
| 4.º | Talal Shakerchi | 🇬🇧 Reino Unido | US$350.000 |
| 5.º | Lautaro Guerra | 🇪🇸 España | US$255.000 |
| 6.º | César García | 🇪🇸 España | US$190.000 |
España y Brasil dejan su huella en Las Vegas
Más allá del título estadounidense, la definición dejó importantes resultados para el poker de habla hispana y latinoamericano.
César García y Lautaro Guerra volvieron a situarse entre los mejores jugadores de Pot-Limit Omaha, mientras que el brasileño João Simão llevó la bandera de su país hasta el enfrentamiento por el campeonato, donde finalizó como subcampeón y obtuvo un premio de US$775.000.
Para García y Guerra, la semana representó una nueva oportunidad de consolidar sus trayectorias en los torneos de mayor nivel. Sus resultados en las PGT PLO Series y en el Super High Roller Bowl les permitieron sumar, entre ambos, US$991.000 en premios durante estos dos campeonatos.
Al incluir el cobro de Simão, los tres representantes acumularon US$1.766.000 en premios, una cifra que refleja el protagonismo de España y Brasil en la élite del Pot-Limit Omaha.
Una muestra de que, incluso cuando el trofeo termina en otras manos, alcanzar las instancias decisivas de un torneo de US$100.000 de inscripción constituye un resultado significativo dentro del poker profesional.

