El legendario excampeón mundial de boxeo vuelve a estar en el centro de la polémica, esta vez lejos del cuadrilátero. Un contrato publicitario con la plataforma de apuestas Rabona terminó convertido en una disputa judicial que incluye millones de dólares, su pelea contra Jake Paul y una insólita propuesta protagonizada por una paloma gigante.
Mike Tyson construyó su leyenda enfrentándose a algunos de los hombres más temidos del boxeo. Sin embargo, a sus 60 años, el estadounidense protagoniza una batalla completamente diferente: una disputa legal con una empresa del sector de las apuestas online que podría tener importantes consecuencias económicas.
El conflicto enfrenta al excampeón mundial con Medier Ltd., compañía registrada en Chipre y vinculada a Rabona, plataforma dedicada a las apuestas deportivas y los juegos de casino online.
Lo que comenzó como una millonaria colaboración comercial terminó ante el Tribunal Superior de Londres, donde ambas partes mantienen posiciones enfrentadas sobre las verdaderas razones que provocaron la ruptura del acuerdo.
Un contrato millonario que terminó en los tribunales
La historia comenzó en enero de 2024, cuando Tyson y su empresa promocional, Tyrannic, alcanzaron un acuerdo para participar en distintas actividades publicitarias relacionadas con Rabona.
El contrato contemplaba una remuneración total de US$2 millones, distribuida en varios pagos, a cambio de la participación del exboxeador en transmisiones en vivo, contenidos promocionales y eventos relacionados con la industria del juego.
Según lo expuesto ante el tribunal, Tyson había recibido cerca de US$190.000 cuando la relación comercial llegó a su fin.
La empresa sostiene que el estadounidense incumplió sus compromisos y abandonó el proyecto sin respetar las condiciones pactadas. Por su parte, la defensa del excampeón afirma que fue Medier quien intentó imponer actividades que excedían lo establecido inicialmente.
Una paloma gigante, la inesperada protagonista
Entre los detalles que han salido a la luz aparece uno difícil de imaginar incluso para alguien acostumbrado al espectáculo como Mike Tyson.
La campaña contemplaba una participación en un programa llamado Talking Pigeons, donde el exboxeador debía interactuar por videollamada con varios presentadores, incluido uno disfrazado de una enorme paloma parlante.
La propuesta también incluía preguntas sobre su infancia y una demostración de boxeo utilizando un maniquí con el rostro de Evander Holyfield, su histórico rival.
La elección de una paloma no era completamente casual. Tyson ha hablado públicamente de su afición por estas aves desde la infancia, una relación que forma parte de su historia personal.
Sin embargo, sus abogados consideran que semejante espectáculo iba mucho más allá de las obligaciones comerciales acordadas. Según la defensa, el contrato contemplaba principalmente apariciones del boxeador participando en juegos de casino, como tragamonedas, poker y ruleta, además de otras actividades previamente aprobadas.
¿Qué tiene que ver Jake Paul con la demanda?
Para Medier, el verdadero motivo de la ruptura no habría sido el contenido de la campaña, sino una oportunidad económica mucho más atractiva.
La compañía sostiene que Tyson perdió interés en sus obligaciones publicitarias después de concretar su esperado regreso al ring frente al creador de contenido y boxeador Jake Paul.
Aquel combate, celebrado el 15 de noviembre de 2024 en Texas y transmitido por Netflix, terminó con una victoria de Paul por decisión unánime.
Durante las actuaciones judiciales, los representantes de Medier argumentaron que la preparación de ese enfrentamiento podía generar conflictos con las actividades promocionales previstas para Rabona, incluida una aparición en un importante evento de la industria del juego en Ámsterdam.
La defensa de Tyson rechaza esa interpretación y mantiene que la ruptura respondió a exigencias de la empresa que no estaban contempladas en el contrato.

Rabona, la marca de apuestas detrás del conflicto
Aunque el protagonista mediático es Mike Tyson, el caso también pone bajo los reflectores a Rabona, una plataforma de apuestas deportivas y casino online relacionada con Medier Ltd.
La colaboración pretendía aprovechar la enorme popularidad internacional del exboxeador para promocionar servicios de juego a través de contenidos digitales y apariciones públicas.
El caso refleja el creciente protagonismo que han adquirido las figuras deportivas dentro de la industria del entretenimiento y las apuestas online, donde una campaña publicitaria puede representar compromisos económicos de millones de dólares.
También evidencia los riesgos que pueden surgir cuando las expectativas creativas de una marca no coinciden con las obligaciones que considera haber asumido una celebridad.
Una pelea cuyo resultado todavía está por conocerse
Por ahora, la controversia continúa en el terreno judicial y no existe una sentencia definitiva confirmada en la información consultada.
Medier busca obtener una compensación por los perjuicios que asegura haber sufrido, mientras que Tyson y su equipo defienden que no existió incumplimiento de sus obligaciones contractuales.
Después de protagonizar combates históricos y convertirse en uno de los nombres más reconocidos del deporte mundial, Iron Mike vuelve a enfrentarse a un adversario inesperado.
Esta vez no hay guantes, árbitros ni aficionados alrededor del cuadrilátero. Hay abogados, documentos y un contrato millonario cuyo desenlace dependerá de la justicia británica.
Y aunque Tyson conoce bien el significado de un nocaut, todavía está por verse quién se llevará la victoria en esta particular batalla fuera del ring.
