El español derrotó en el mano a mano al estadounidense Bryn Kenney en el Super High Roller de $250,000 y se embolsó más de 4,3 millones de dólares
Nueve de los mejores jugadores del planeta regresaron este lunes a las mesas del Horseshoe y el Paris Las Vegas con la mirada puesta en una de las coronas más codiciadas del póker. Horas después, solo uno seguía en pie: Adrián Mateos.
El astro español se proclamó campeón del Evento #41: $250,000 Super High Roller No-Limit Hold’em de las WSOP 2026 y se llevó un premio de $4,334,411 tras imponerse en el mano a mano al estadounidense Bryn Kenney, máximo ganador histórico en torneos en vivo. Con este triunfo, Mateos conquistó su sexto brazalete y se convirtió, con apenas 31 años, en el jugador más joven de la historia en alcanzar esa cifra. Se trata, además, del segundo mayor botín de toda su carrera en torneos presenciales.
En una disciplina donde la grandeza se mide por la talla de los rivales, esta puede ser la actuación más redonda del profesional del equipo Winamax. Nombres de la élite como Phil Ivey, Jason Koon, Sean Winter y el propio Kenney cayeron en la mesa final ante un español que superó un campo de 56 entradas y se quedó con la parte del león de una bolsa de premios de $13,720,000.
Un torneo reservado a la élite
El Super High Roller es una de las citas más exigentes del calendario, no solo por su elevado precio de inscripción, sino por su formato. El evento se disputó a lo largo de tres días y con stacks profundos, una estructura que, según el propio Mateos, lo convierte en su torneo favorito de la serie. “Me encanta. Jugamos más profundo, son tres días y disfruto muchísimo compitiendo aquí”, señaló el campeón mientras los aficionados hacían fila para fotografiarse con él.
El español reconoció que todo salió a su favor: “Hoy jugué muy bien y también tuve buena suerte. Cuando esas dos cosas coinciden, es más fácil ganar.”
Una mesa final de estrellas
Los nueve finalistas se sentaron con la promesa de un duelo de altísimo nivel. Jason Koon arrancó la jornada con apenas 15 ciegas grandes, pero logró doblar rápidamente frente al líder en fichas, Bryn Kenney, y se metió de nuevo en la pelea. Pocas manos después, Koon ganó un volado ante Michael Moncek, que se despidió en novena posición.
El siguiente en caer fue Phil Ivey: el ganador de once brazaletes consiguió doblar, pero terminó estrellando sus jotas contra las reinas de Kenney y quedó octavo. Ya en la mesa principal, Brandon Wilson sobrevivió un instante con apenas dos ciegas antes de ser eliminado por Koon en séptimo lugar.
A partir de ahí, Mateos tomó el control. Eliminó al austriaco Samuel Mullur —líder en fichas el primer día— y poco después vio cómo sus dieces aguantaban frente al as-rey de Koon, que cayó quinto. Sean Winter, cuarto, también sucumbió ante el español tras un resubida total con as-nueve.
Un mano a mano de infarto
El duelo decisivo llegó tras la eliminación de David Einhorn a manos de Kenney, que llegó al cara a cara con ligera ventaja en fichas. Sin embargo, el liderato cambió pronto de manos cuando Mateos ligó una escalera en el turn. El desenlace no tardó: el español flopeó doble pareja con diez-dos, Kenney sostenía la pareja alta con diez-nueve y ambos jugaron todas sus fichas. El turn y el river no modificaron el escenario y Adrián Mateos selló su sexto brazalete.

Resultados de la mesa final
- Adrián Mateos (España) — $4,334,411
- Bryn Kenney (Estados Unidos) — $2,776,634
- David Einhorn (Estados Unidos) — $1,862,941
- Sean Winter (Estados Unidos) — $1,312,037
- Jason Koon (Estados Unidos) — $972,375
- Samuel Mullur (Austria) — $760,417
- Brandon Wilson (Estados Unidos) — $629,397
- Phil Ivey (Estados Unidos) — $553,270
- Michael Moncek (Estados Unidos) — $518,518
Diez millones en un mes
El brazalete corona un periodo extraordinario para el madrileño. La victoria llega apenas un mes después de su triunfo en el Triton de Montenegro, donde se llevó $6,370,000. “Es una locura”, admitió. “Antes del viaje a Montenegro venía de un año complicado, perdiendo en cada salida en vivo, pero seguí trabajando duro y confiando en el proceso.”
Ese mes de diez millones de dólares lo impulsó hasta el quinto puesto de la lista histórica de ganancias, con más de $67,000,000 acumulados en torneos en vivo. Su próximo objetivo es claro: “Me encantan los rankings y me gustaría seguir subiendo. Bryn es el número uno ahora mismo y será difícil alcanzarlo, pero lo intentaré.”
Lejos de conformarse, el español ya piensa en lo siguiente: “Voy a seguir persiguiendo brazaletes. Esto es a lo que me dedico y todavía me apasiona. Me encanta la competición y quiero ganar más y más.”
