El estadounidense Ricky Landais, que semanas atrás había firmado una de las actuaciones más memorables de la temporada al conquistar tres anillos en la WSOP Circuit Panamá, vivió la cara opuesta de la fortuna en Las Vegas: quedó eliminado de un torneo de alto buy-in tras una repartición defectuosa de cartas que, según los propios comentaristas, derivó en uno de los peores golpes de suerte vistos en lo que va de la serie.
La mano que nadie quiere protagonizar
El episodio ocurrió el miércoles durante el Evento #11: 10,000GGMillion10,000 GGMillion 10,000GGMillion High Roller No-Limit Hold’em de la WSOP 2026, un certamen con sello de GGPoker. Quedaban 22 jugadores de los 627 inscritos originales, todos persiguiendo el primer premio de 1.089.964 dólares. En ese punto del torneo, cada superviviente tenía asegurado un pago mínimo de 41.942 dólares, además del prestigio en juego.
Corto de fichas y necesitado de duplicar, Landais encontró el escenario ideal frente a Bobby James. James, con poco menos de 3.000.000 en fichas y las ciegas en 60.000, abrió a 120.000 desde el cutoff con A♦ 9♠; Landais, que apenas conservaba 340.000, encontró A♣ K♣ y empujó todo su stack al centro. La acción regresó a James, quien no iba a renunciar por unas pocas ciegas más: un all-in y call de manual en el que el stack corto llevaba la mejor mano.
Cuatro cartas en el flop y un desenlace inapelable
El problema llegó con el reparto. El flop salió con cuatro cartas en lugar de tres —6♦ 5♦ 4♥ K♦— porque no se quemó la carta de rigor. Se llamó de inmediato a un supervisor de sala, que dictó la resolución correcta: barajar de nuevo esas cuatro cartas y elegir una boca abajo como carta quemada.
Aquí se torció todo para Landais. El flop se repartió otra vez y apareció 4♥ 6♦ 5♦, todavía favorable para él, pero la desaparición del K♦ resultó dolorosa. El 8♥ del turn entregó a James un proyecto de escalera, y el 7♣ del river la completó, enviando a Landais a casa en el puesto 22.
«Esto es una de las peores cosas que he visto nunca», lanzó el comentarista Joe Stapleton mientras Landais abandonaba la zona de la mesa principal.
Taking Running Bad to the Next Level
— WSOP – World Series of Poker (@WSOP) June 4, 2026
A floor had to be called over when a four-card flop was spread while Ricky Landais was all-in and at-risk against Bobby James’ worse ace deep in the $10K GGMillions.
The ruling was correctly decided.
The four cards were scrambled face-down… pic.twitter.com/1Qhd14jDCP
De héroe a víctima del azar
El contraste con su reciente pasado vuelve el episodio aún más amargo. En la segunda edición de la WSOP Circuit Panamá, disputada en el Hilton Panama y el StarBay Casino, Landais protagonizó una actuación histórica al conquistar tres anillos en una misma parada, una hazaña extremadamente rara dentro de cualquier festival del circuito.
Su recorrido panameño arrancó en el Evento #5: $400 Pot-Limit Omaha, donde se impuso en una mesa final internacional de 126 entradas y derrotó en el heads-up al canadiense Duff Charette para llevarse 10.500 dólares y un paquete de 5.000 dólares hacia la WSOP Bahamas. Continuó en el Evento #7: $2,500 No-Limit Hold’em Bounty, donde superó al argentino Hugo Nazar y embolsó 21.725 dólares. Cerró su tríptico en el Evento #9: $600 PLO4/PLO5, en el que venció en el mano a mano a su compatriota Yuri Norrell para sumar 7.820 dólares y consolidarse como líder del ranking general de la serie.

Aquella semana lo había encumbrado como el gran nombre propio del poker en Panamá. La mano del miércoles en Las Vegas, en cambio, lo dejó en el lado equivocado de una historia que se recordará por mucho tiempo: la prueba de que, incluso para los jugadores en racha, el azar siempre conserva la última palabra.
