Carlos Pomales, Giuseppe Iadisernia y Mauro Raimondo embolsaron de los mejores stacks del torneo más multitudinario de la jornada. No hubo oro latinoamericano, pero sí una clara sensación de amenaza rumbo a las fases decisivas.
El undécimo día de la 57.ª edición de las World Series of Poker, disputado entre el Horseshoe y el Paris Las Vegas, no repartió brazaletes latinoamericanos, pero dejó a la región bien plantada en el evento de mayor convocatoria del día. Tres jugadores hispanohablantes se metieron entre los líderes del Evento #18: $1,500 Monster Stack, el torneo que volvió a desbordar las salas de Las Vegas.
La ofensiva latina en el Monster Stack
El mejor posicionado fue el puertorriqueño Carlos Pomales, que cerró el Día 1c con 610.000 fichas, cuarto en el conteo de la jornada. Detrás aparecieron dos referentes sudamericanos: el venezolano Giuseppe Iadisernia, sexto con 547.000 fichas, y el argentino Mauro Raimondo, noveno con 519.000. Los tres avanzaron en la sesión más grande del torneo hasta ahora: el Día 1c reunió 2.896 entradas y elevó el bote a 9.734.557 dólares.
El dato no es menor, porque el Monster Stack se juega por vuelos paralelos y todavía le quedan jornadas de Día 1 y Día 2 por delante antes de unificar a los supervivientes. En otras palabras: Pomales, Iadisernia y Raimondo no solo sobrevivieron, sino que lo hicieron con munición para pelear cuando se concentre el campo.
Iadisernia, el nombre caliente de la región
Si hay un latino al que seguir de cerca, es Iadisernia. Nacido en Venezuela y radicado en Florida, arrancó 2026 a un ritmo demoledor: ganó el WPT Lucky Hearts Poker Open por 611.700 dólares y superó los 2 millones en ganancias de por vida. Llega a Las Vegas como uno de los jugadores en mejor forma del circuito, y su stack en el Monster Stack lo confirma como candidato genuino a profundizar.
Lo que ocurrió en paralelo
La gran historia ajena a lo latino fue el regreso a la cima de una leyenda estadounidense. Jeff Madsen conquistó el Evento #20: $1,500 Dealer’s Choice, su quinto brazalete y el primero en once años, justo cuando se cumplían dos décadas de su debut en la serie. El torneo reunió 656 entradas y un bote de 870.840 dólares; Madsen venció heads-up a Philip Wess y se llevó 161.057 dólares. La mesa final la completaron el canadiense Luteng Li (tercero), el italiano Dario Sammartino (cuarto), el canadiense Clayton Mozdzen (quinto) y el estadounidense Kelvin Zhao (sexto).

En el plato fuerte de la jornada, el Evento #19: $25,000 High Roller, el campo quedó en 22 jugadores con el israelí Barak Wisbrod al frente, persiguiendo un primer premio de 1.773.083 dólares dentro de un bote de 8.107.500. Siguen vivos pesos pesados como Kristen Foxen, Jesse Lonis y los miembros del Salón de la Fama Nick Schulman y Brian Rast.
El japonés Naoya Kihara protagonizó la rareza del día: un día después de ganar su segundo brazalete en el $10,000 2-7 Championship, terminó como líder de fichas en el arranque del Evento #23: $10,000 Seven Card Stud Championship, con 47 supervivientes de 97 entradas y un bote de 902.100 dólares. Lo escoltó Leonard Carrillo en el segundo puesto del conteo.
En las variantes de Omaha hubo movimiento doble. El Evento #21: $1,500 PLO Hi-Lo 8 or Better se redujo a 13 jugadores, con el canadiense Frederic Normand al mando y Josh Arieh tercero, a la caza de su séptimo brazalete, mientras en el Evento #22: $1,500 Big O el estadounidense John Holley lideró el Día 1a y el sueco Viktor «Isildur» Blom embolsó en octavo lugar.
El saldo del día
Sin brazalete latino sobre la mesa, el Día 11 fue de siembra más que de cosecha para la región: Pomales, Iadisernia y Raimondo dejaron a Puerto Rico, Venezuela y Argentina con representación de peso en el Monster Stack, el torneo con más vida por delante de toda la jornada. La definición quedará para los próximos días.
