El juego de cartas más estratégico por excelencia en todo el mundo ha dejado de ser una actividad de interiores para convertirse en uno de los motores turísticos más activos en la región. Aquí repasamos algunos de los destinos que lo demuestran con hechos
Existe un viajero particular que practica turismo en Latinoamérica que planifica sus vacaciones de una forma distinta a la mayoría. No busca las mejores playas de temporadas ni tener a la mano una guía detallada de museos. Abre el calendario, consulta los festivales de póker disponibles, marca la fecha del Main Event y desde ahí construye todo lo demás: los vuelos, su hotel, los días previos para aclimatar y los días después que podrá tomarse después de que caiga la última de sus fichas sobre los paños.
Este viajero existe, crece en números considerables cada año y tiene un nombre concreto: turista de póker.
Lo que por años fue una categoría de nicho en donde poca gente viajaba específicamente para acudir a un torneo, ahora toma una mayor dimensión que los grandes organizadores no pueden ignorar. La selección de los destinos para las paradas de los grandes circuitos latinoamericanos ya no responde solo a criterios de infraestructura del juego que responda a la pregunta: ¿Hay un casino con buenas instalaciones? En la actualidad, responde también y dando cada vez de forma más deliberada, a las capacidades turísticas del lugar. El póker selecciona para sus paradas de circuito los destinos que la gente quiere visitar, y es en este cruce que ocurre lo más interesante: el juego se convierte en la razón misma del viaje, no solamente en un entretenimiento dentro de él.
El mapa vivo del póker y el turismo en Latinoamérica presenta actualizaciones y nuevos destinos
Latinoamérica presenta hoy en día el ecosistema de circuitos más activo y diverso que haya presentado en cualquier otro momento en su historia. Durante varios años el Latin American Poker Tour (LAPT) fue el referente absoluto del circuito regional. Desde su fundación en 2008, visitó 16 destinos en 10 países distintos, siendo Brasil, Chile, Panamá y Uruguay algunas de sus paradas más recurrentes. Tras una larga pausa que inició en 2016, el LAPT anunciaba su esperado regreso en 2023, pero de manera abrupta en diciembre de 2024 concluyó formalmente su actividad. Sin embargo el vacío que dejaba no tardaría en ser ocupado nuevamente.
Aquí es donde entran a juego nuevos actores en escena: el movimiento más significativo actualmente lo protagoniza el WSOP Circuit que en 2025 consolidó sus bastiones en la región sur, manteniendo paradas con altísima afluencia y entregando docenas de anillos oficiales de campeón: el City Center Rosario en Argentina y el Sheraton WTC San Pablo, en Brasil, para luego extender su territorio hacia la región central con una nueva parada clave: el Hotel Hilton Panamá & StarBay Casino, demostrando el enorme potencial para seguir expandiendo su territorio.
Ahora, para este 2026 se han anunciado nuevos destinos y el primero de ellos ya tuvo desarrollo: del 18 al 25 de mayo en el histórico Casino Carrasco en Montevideo, Uruguay, en donde de manera histórica Damián Salas (Argentina), se coronó campeón del Main Event con un cobro por US$142,692. El segundo es sin duda la noticia del año para el póker azteca: el anuncio de que por primera vez en la historia, el WSOP Circuit llega a la Ciudad de México, en una edición inaugural que será histórica y con el Hotel Barceló Santa Fe como sede, contando con la entrega habitual de 12 anillos de campeón y un Main Event con buy-in de US$1.700 y una agenda que contempla su desarrollo del 31 de agosto al 11 de septiembre.
Por otro lado, falta mencionar la Brazilian Series Of Poker (BSOP), la King Series of Poker (KSOP), el Enjoy Poker Tour y la Winner Poker Series (WPS) en Colombia han mostrado un potencial enorme de desarrollo, cada uno de ellos con sus características e identidad propias y haciendo que el ecosistema en toda la región de Latinoamérica no se pueda entender bien sin su presencia conjunta en el mercado latino, mismo que de manera evidente está más activo y más vivo que nunca. Y cada una de sus coordenadas como destino no son en absoluto arbitrarias.

Los destinos latinos por excelencia: el resumen
Punta del Este, Uruguay
Si existe un destino que esté perfeccionando la fórmula del turismo de póker en la región es sin duda Punta del Este. Esta sede, reconocida como el Mónaco de Sudamérica, tiene de momento como motor principal el resort Enjoy Punta del Este y una extensa lista de circuitos le han elegido en la historia del póker en vivo para llevar ahí a cabo sus eventos. El Enjoy Poker Tour surgió de aprovechar esta posición consolidada del resort como referente del póker latinoamericano y actualmente cuenta ya con alrededor de cinco años de trayectoria, reforzando su presencia con una alianza estratégica con America´s Cardroom.
Lo que hace que Punta del Este funcione tan bien dentro del modelo de turismo de póker no es solamente la gran calidad en la organización de las series, es su integración completa entre el juego y el destino como tal. Los jugadores que asisten encuentran playas, gastronomía de excelente nivel, una atractiva oferta nocturna y una infraestructura hotelera que les permite disfrutar, incluso con sus acompañantes, de una experiencia completa sin que estos tengan que pisar el casino. El póker atrae a la gente, pero el destino los convierte por completo en turistas.

Río de Janeiro, Brasil
Sin duda Brasil es el epicentro del juego en la región, tanto por volumen como por el rema de regulación, estableciéndose como el mercado más robusto de América Latina. Y dentro de Brasil y sus múltiples y atractivas sedes, Rio de Janeiro es su carta de presentación más poderosa en el repertorio. Esta ciudad que tiene al Cristo Redentor, el rodízio de churrasco (rodízio brasileño) y las playas de Copacabana e Ipanema no necesita en absoluto del póker para darle atractivo turístico. Lo que si aporta son motivos adicionales de visita para un perfil de viajeros con buen poder adquisitivo y toda la disposición a extender su estancia más allá de las fechas en que transcurren los principales festivales de póker en la zona.
El marco regulatorio brasileño es un factor muy relevante y diferenciador que ningún otro país puede intentar replicar de manera sólida. El póker está reconocido legalmente como juego de habilidad, permitiendo el desarrollo de torneos en vivo sin recurrir forzosamente a casinos y con garantizados de primer nivel, así como la operación de plataformas online reguladas.
Además de Rio de Janeiro, Brasil ofrece un extenso abanico de opciones para viajar y conocer destinos turísticos mientras que se planea una agenda para jugar: Costa do Sauípe (Bahía), San Pablo, Gramado (Río Grande do Sul), Foz do Iguaçú (Paraná) y Balneario Camboriú (Santa Catarina) son solamente algunas de las opciones más atractivas.
Panamá, Panamá
La capital panameña tiene un diferenciador que ningún otro destino latinoamericano puede replicar: su posición geográfica que la convierte en un nodo de conexión entre América del Sur y del Norte, con vuelos directos desde prácticamente toda la región, incluyendo múltiples opciones en los Estados Unidos. Para los circuitos internacionales esto es equivalente a buena accesibilidad y esto se traduce en campos de jugadores más amplios y en afluencia internacional de jugadores que no necesitan hacer escala para llegar a jugar sus torneos.
La confirmación del WSOP Circuit en el Hilton Hotel en 2025 posicionó en su momento a Panamá como la única representante latina en una selección de élite dentro de la elección de sus destinos. Los propios organizadores llegaron a reconocer en sus comunicados el peso turístico que tendría el evento, señalando que atraería participantes y sus acompañantes que impulsarían de manera directa los sectores hotelero, gastronómico y de entretenimiento en la ciudad.
Así que Panamá no es solamente una simple conexión logística en el mapa. Es un destino que tiene mucho que ofrecer también fuera de los casinos: Casco Viejo, el Canal de Panamá, una oferta gastronómica en constante expansión e internacionalización, así como una vida nocturna activa que encaja perfectamente con el perfil de turista de póker que busca más que mover fichas en su viaje.

Latinoamérica ya es protagonista central en el escenario global
Latinoamérica no está pidiendo permiso para convertirse en el nuevo epicentro del póker mundial. Ya lo está siendo. Mientras Estados Unidos enfrenta una reforma fiscal que, a partir de 2026, limitará la deducción de pérdidas para jugadores profesionales y Europa acumula regulaciones cada vez más restrictivas que sofocan el crecimiento del juego, la región emerge como el territorio más fértil y dinámico del circuito global. No es una oportunidad que esté por llegar: es una realidad que ya está sobre la mesa.
