La historia del Strip de Las Vegas

Escucha la noticia

Durante décadas, el Strip fue contado como un lugar: una línea de neón, hoteles imposibles y noches sin final. Pero su origen es mucho más terrenal. Antes de ser postal global, fue un tramo de carretera donde unos cuantos empresarios entendieron que el futuro no estaba en el centro de la ciudad, sino “dos millas afuera”, en medio del desierto.

Nace el corredor

El punto de partida suele ubicarse con una fecha precisa: 3 de abril de 1941, día en que Thomas Hull inauguró El Rancho Vegas, considerado el primer resort de la vía que terminaría conocida como el Strip. Era un concepto nuevo para la época: alojamiento tipo bungalow, casino y entretenimiento, pensado para captar a los viajeros que llegaban desde California.

El éxito de esa fórmula aceleró el efecto dominó. En 1942 abrió el Hotel Last Frontier, otro paso decisivo en la consolidación del corredor hotelero fuera de los límites de la ciudad.

La historia del Strip de Las Vegas

Glamour, celebridades y el salto a “resort” moderno

Si El Rancho puso la primera piedra, el Flamingo ayudó a cambiar la escala. Su apertura a finales de 1946 marcó el inicio de una etapa más ambiciosa: propiedades más grandes, estética “moderna” y la idea de que el viaje debía sentirse como evento. En el imaginario popular quedaron nombres como Benjamin “Bugsy” Siegel y el origen del financiamiento del proyecto, pero lo importante para la historia del Strip es que el modelo “hotel + casino + espectáculo” se volvió el estándar.

El apodo que se volvió marca

El nombre no nació de un decreto, sino de la calle. La serie documental de PBS American Experience recoge que el ex policía y empresario Guy McAfee empezó a llamar a esa carretera “the Strip”, inspirándose en el Sunset Strip de Los Ángeles. El apodo se pegó y terminó por bautizar al corredor más famoso del juego y el entretenimiento estadounidense.

Del estigma a la corporación: el giro legal de 1967

Hacia los años 60, Las Vegas necesitaba algo más que nuevos hoteles: necesitaba legitimidad financiera. Un cambio clave llegó en 1967, cuando la legislatura de Nevada permitió que compañías públicas pudieran operar juegos sin licenciar a cada accionista individual, un ajuste que abrió la puerta a la expansión corporativa del sector.

En esa misma etapa, la figura de Howard Hughes se volvió decisiva. Desde 1966–1967, su ola de compras (incluyendo Desert Inn, Sands, Frontier y otras propiedades) se convirtió en símbolo del tránsito hacia una era más corporativa, con capital más “presentable” ante el país y los mercados.

La era del megaresort: The Mirage cambia el guion (1989)

El gran punto de quiebre moderno llegó con The Mirage, inaugurado el 22 de noviembre de 1989. El proyecto impulsado por Steve Wynn elevó la apuesta: no solo se trataba de juego, sino de espectáculo permanente, arquitectura icónica y entretenimiento como anzuelo masivo. Varios museos y recuentos históricos ubican allí el inicio de la era del “megaresort”.

La historia del Strip es, en el fondo, una historia de reinvención: de carretera a corredor turístico; de moteles-casino a catedrales del entretenimiento; de capital opaco a capital corporativo. Y en todo ese recorrido, el poker y los juegos de casino han sido motor, pero cada vez más acompañados por shows, gastronomía y experiencias que buscan que el visitante “se quede por todo”, no solo por las mesas.

Compartir

Lo último del Poker

Suscríbete

Te mantendremos al tanto sobre lo último de poker

Suscríbete
Mesa de poker en una sala de juego

Lo último del Poker

Suscríbete

Te mantendremos al tanto sobre lo último de poker

Suscríbete
Mesa de poker en una sala de juego