La serie WSOP Circuit en Texas Card House Austin reunió 1.709 entradas en su Main Event y generó un pozo de premios superior a los 2,5 millones de dólares
El estado de Texas acaba de escribir un capítulo inédito en la historia del poker estadounidense. La sede de Austin de Texas Card House (TCH Social) albergó la primera serie con marca World Series of Poker (WSOP) jamás celebrada en el Lone Star State, y el resultado superó todas las expectativas: el Main Event de $1.700 de buy-in registró 1.709 entradas, cifra que establece un nuevo récord para un torneo de poker en territorio texano.
Un Main Event que pulverizó la garantía
La serie arrancó el 23 de abril, pero el plato fuerte llegó el 30 de ese mismo mes con el inicio del Main Event de no-limit hold’em, que ofrecía una garantía de un millón de dólares. El torneo se estructuró en tres vuelos de Día 1 (A, B y C), y mucho antes de que cerrara el registro durante la sesión del Flight C, el sábado por la noche, la garantía ya había quedado ampliamente rebasada.
El pozo de premios final alcanzó los $2.589.135, más del doble de lo prometido. El ganador se llevará $231.165.
Palabras de reconocimiento desde la organización
Victor Leone, director de operaciones (COO) de Texas Card House, se dirigió al público una vez anunciadas las cifras del prize pool. Leone destacó la magnitud del hito y agradeció a los jugadores que hicieron posible la marca histórica, al tiempo que adelantó la ambición de seguir superando registros en futuras ediciones.
Los líderes tras los primeros vuelos
Mientras el Flight C aún estaba en juego al momento de conocerse los datos, los chipleaders de las jornadas anteriores ya habían quedado definidos. En el Flight A, Steven Mann cerró con 913.000 fichas y Shawn Savage lo secundó con 800.000. El Flight B, disputado el viernes, dejó stacks aún más abultados: Drake Kemper embolsó 1.942.000 fichas y Thomas Brabham se ubicó segundo con 1.196.000.
El Main Event continuará disputándose hasta coronar a un campeón el martes.
Un hito para el poker en Texas
La llegada del circuito WSOP a Texas representa un paso significativo para la comunidad de poker del estado, que durante años ha operado bajo un marco legal particular a través de clubes de cartas privados. Texas Card House, con seis sedes repartidas por el estado, fue la sala elegida para albergar este evento inaugural, y el volumen de participación dejó en claro que la demanda de poker competitivo en la región es enorme.
Con casi 1.710 jugadores dispuestos a pagar $1.700 por un asiento, el mensaje es contundente: Texas no solo quiere poker de alto nivel, sino que tiene la capacidad de sostenerlo a gran escala.
